Cuando comenzaban los ENS, él nos hizo la invitación de su primer impulso: "Vamos a caminar juntos"
La pasión de su vida fue la de permitir que todos y cada uno podamos encontrar a Dios, como él lo hizo a sus veinte años cuando se lo jugó todo.
Está muy presente en el corazón de tantos hombres y mujeres, de religiosos y sacerdotes a quienes animó a encontrar a Dios de verdad, en lo más profundo de su corazón.
Su voluntad siempre fue la discreción heredada de su inclinación natural por la vida monástica, en su vida diaria, en sus encuentros con cada uno, hasta en el encuentro con el Señor reflejado en su sepultura simple y discreta en el pequeño cementerio de Trossures.
(Edit.de Gerard y Ma. Christine de Roberty-Bol.Enl. No.1. 2007)
Estas y muchas más razones justifican nuestro aporte y oración por la Causa de su Canonización.
La pasión de su vida fue la de permitir que todos y cada uno podamos encontrar a Dios, como él lo hizo a sus veinte años cuando se lo jugó todo.
Está muy presente en el corazón de tantos hombres y mujeres, de religiosos y sacerdotes a quienes animó a encontrar a Dios de verdad, en lo más profundo de su corazón.
Su voluntad siempre fue la discreción heredada de su inclinación natural por la vida monástica, en su vida diaria, en sus encuentros con cada uno, hasta en el encuentro con el Señor reflejado en su sepultura simple y discreta en el pequeño cementerio de Trossures.
(Edit.de Gerard y Ma. Christine de Roberty-Bol.Enl. No.1. 2007)
Estas y muchas más razones justifican nuestro aporte y oración por la Causa de su Canonización.

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